Camila es una adolescente común que se hartó de todo y desea ser viral.
Desea la fama.
Abre cuentas en varias plataformas, toma su guitarra y se pone a cantar mientras se filma con su cámara web. Es otra con poco talento y una guitarra.
Nada fuera de lo común.
Pero en una plataforma tiene mejores comentarios y en la otra los comentarios son obscenos; no se sonroja y arma una cuenta en una página para adultos.
El sitio se queda con el veinte por ciento de sus ganancias y se vuelve tedioso despertarse, lavarse la cara, maquillarse sutilmente las ojeras y los labios para volver a la cama para sacarse una selfie para el sitio, pero es dinero que entra. Ella, más que el dinero, busca desesperadamente la viralidad. Así que investiga. El morbo vende.
¿Cómo explotar el morbo de la gente?
Inventa una historia triste.
De niña su tío la había violado mientras su padre los miraba y su madre jamás le creyó.
Sus hermanos se habían enojado con ella por denunciarlo, siendo que ellos habían sufrido lo mismo.
Se lo dijo tantas veces que se lo creyó; por suerte, el tío estaba fuera de alcance, hacía años vivía como un ermitaño, el padre de ella había muerto y la madre estaba muy fuera de foco.
El papel de víctima lo adoptó como propio, aunque su historia era más falsa que una moneda de cuero.
La gente empatiza con esa joven que contaba su triste niñez frente a una cámara web y empezaron a llegar los followers y, los más importantes, los suscriptores sus aportes y sus likes.
Pasó días escribiendo guiones, aprendiéndolos de memoria para no errar si le hacían alguna pregunta sobre su infancia en los vivos.
Tanto así que hasta borró a sus hermanos de su celular y a su madre, no sin antes pagarle a sus hermanos por su silencio.
Ella misma creó una vida dolida, cruel, y se la creyó; se la implantó digitalmente, metafóricamente, pero hasta llegó a llorar en solitario su propio abuso.
En un video le preguntaron por qué tenía esa página porno; ella respondió que quería monetizar, que la vida era ruda.
Lloraba el precio del alquiler y de a poco su comunidad le fue pasando dinero extra.
Era bueno eso.
¿Quién necesita hermanos cuando tiene gente que pague por vos?
Algunos le habían pagado los servicios completos; ella dejaba poco sutilmente sus datos y los enlaces.
A la noche empezó a hacer vivos; hablaba un tanto alto sobre un Dios apóstata que jugaba con nosotros como peones y filosofaba sobre ello; le costó al principio leer los mensajes, responder y no confundirse.
Gritaba, se desesperaba.
Con algo de práctica lo logró.
En otros vídeos habla sobre sus relaciones con los hombres y cuenta demasiado: detalles muy picantes hasta donde la plataforma lo permite.
Cada cita que tiene -ya que busca novio o compañía- cada tanto hay una aventura sexual en un lenguaje soez para subir números.
Muchos le dicen que se cuide, que ella es demasiado para regalarse así, pero hace caso omiso. Y al otro día hablaba de cómo se cura la candidiasis con aceite de coco, otra noche sobre el aborto legal, y la masa de visualizaciones aumenta.
Con ella llegan algunos haters que la insultan por simple juego y una cuenta que la trataba por su segundo nombre: Maribel.
Esto la asustó, pero como la cuenta era agresiva, mandó a su comunidad a atacarla y denunciarla, y la bloquearon.
Para seguir estando en ambas partes se armó una rutina y funcionó de maravilla.
A la mañana se sacaba fotos para la página porno, a la tarde trabajaba, escribía los guiones y miraba tendencias; si podía, subía videos, y a la noche, luego de cenar, hacía sus vivos.
Decía estudiar y trabajar; la mitad era mentira, había dejado los estudios ya que no le generaban placer económico.
Una noche filosofó sobre el ateísmo y dijo serlo, cuando se pisó y volvió a la Pachamama.
No hubo trending que no hiciera: Simple Life, jardinería, vegetarianismo, etc.
Respondía a las preguntas hasta que por fin la invitan a un streaming. Y su viralidad gana más ciberterreno. Algunos verificados la empiezan a seguir y entre ellos hacen vivos y dan charlas: ganan ambos.
.La cuenta Verdad Maribel está protegida pero siempre presente.
Siempre diciendo: "Maribel es tu nombre, cuenta la verdad".
Tanto le preguntaron sobre la cuenta porno que decidió anclar el video donde decía que la tenía porque necesitaba dinero y el video donde resumía su historia de su niñez violada y su denuncia, aquella que nunca pasó a manos de la ley.
Muchos le dicen que vaya a tal lado o a otro, que hablara con tal o cual, pero ella solo daba like y enviaba corazones sin hacer nada.
A menudo llamaba a "hacer una guerra" contra el capitalismo en que vivimos y luego se iba de tema diciendo que la guerra era triste, ya que en tiempos de guerra los padres entierran a sus hijos y en tiempos de paz el orden natural de las cosas era al revés.
Muchos se daban cuenta de que engarzaba cosas que nada tenían que ver, pero eso la hacía más valiosa y entretenida para el público, para su comunidad.
Y siempre aparece esa cuenta Verdad Maribel, pone comentarios y ya no puede más que bloquearla; al bloquearla, deja de verla instantáneamente.
Eventualmente se muda de casa a un lugar mejor y lo muestra orgullosa, y les regala a sus fans una tirada de cartas al ver el enorme impacto y la suba de números que produjo el esoterismo —aunque los VIPs, o sea los verificados, los influencers, le dijeran en privado que no lo hiciera—, lo hizo y por privado cobraba por la lectura de cartas personalizadas.
Otro día sube un vídeo de cómo preparar guiso de mondongo, después enseña a poner ventosas que le dejan la piel marcada, otro día lee un cuento encontrado al azar.
Así hasta que termina de acomodarse en su nueva casa.
Una mucha más grande con una hermosa vista al mar y retoma los vivos.
Como sus métricas ascienden, llegan los canjes de bótox y cannabis, que ella a lo segundo siempre lo defendió; es más, contó que por el trauma, en una época, para pagar la psicóloga dejó de comprar cannabis, como si eso perteneciera a la canasta básica.
Varios se lo dijeron, pero Camila se enojó.;para ella un par de secas o un par de cigarrillos de marihuana eran estrictamente necesarios.
Otros influencers la defendieron en este tema y más viralidad alcanzó.
Hasta llegar a conseguir una sociedad con una estética: se implantó senos, se retocó todo lo que pudo y lo promocionó desde ahí; saludaba en sus vivos que ya eran muy cortos, y no hablando de aceptación como en un principio, nada más alejado a ella.
Había que ser parte de la gente linda.
Porque lindos somos todos por dentro, solo algunos por fuera, y eran aquellos que se trataban en la estética.
Había llegado a su cúspide: era una influencer con dinero.
El vivo de esa noche celebraba los cien mil suscriptores.
Camila lucía su nueva delantera y los labios retocados mientras sostenía una copa de champán frente a la cámara web de alta definición, con el ventanal de su nuevo departamento frente al mar de fondo.
-Gracias a todos mis fieles -decía con voz alegre—. Ustedes me curaron. El capitalismo nos quiere aislar, pero esta comunidad...
En el chat apareció una cuenta con el verificado dorado: un influencer de chismes con treinta millones de seguidores.
Al recibir su solicitud para unirse al vivo, Camila aceptó de inmediato buscando el crossover.
La pantalla se dividió.
En lugar del influencer, apareció la cámara de un teléfono enfocando el interior de un auto abajo, en la calle
El hermano no solo estaba en el vivo de Camila; transmitía en simultáneo desde la cuenta verificada hacia millones de personas.
-Hola, Maribel -dijo una voz masculina y temblorosa.
Camila se congeló.
-Te equivocaste de canal, amor, soy Camila. -
-No me podés bloquear de la vida real, Maribel -interrumpió su hermano mayor, enfocando su rostro y luego a su madre, sentada al lado con la mirada perdida y las partidas de nacimiento originales frente a la lente. Exponía todo el archivo familiar a millones de espectadores en tiempo real, mientras Camila, obnubilada por el pánico, solo miraba su propio monitor sin darse cuenta de la magnitud de la filtración.
Pagaste nuestro silencio para comprarte esta vida de plástico -siguió el hermano-
Pero acá estamos con mamá, mirándote desde abajo mientras vos te ponés de todo gratis por canje. -
-Estás confundido, pibe, yo no tengo hermanos, mi familia me abandonó después de lo de mi tío... —se quebró ella. -
-¿Qué tío, Maribel? El tío Pedro vive en el campo hace quince años y jamás te tocó un pelo. Nos pagaste con la plata de tu página porno para que no dijéramos que el viejo murió de un infarto en su cama y vos no hiciste nada no hay denuncia alguna eso de ahí de tu fijado es puro IA que inventaste una violación para dar lástima Pero mi parte te la devolví. -
-¡Es mentira! ¡Es un hater! -gritó Camila, tirando la copa al suelo. -
-¿Es mentira? Estoy abajo de tu edificio, piso doce, departamento B.Vivis ¿No? -
El hermano bajó del auto y apuntó la cámara hacia arriba, encuadrando su balcón iluminado-
Voy a subir con mamá a mostrarle a tus cien mil ingenuos las pruebas y la única transferencia que nos hiciste para que no hablemos.Los mensajes que te mandamos porque vos te fuiste de casa porque no apoyamos tus vicios tus drogas.-
Su propio contador de visualizaciones batía récords, pero el chat del influencer era un incendio que exigía su cancelación.
Los comentarios en su transmisión pasaron de la adoración al insulto en segundos.
Los "verificados" empezaron a abandonar el vivo, borrando sus rastros.
Se escuchó el zumbido del portero eléctrico y el eco del ascensor llegando al piso.
Camila, con las lágrimas reales arruinando el maquillaje de la clínica, se abalanzó sobre la computadora y, en su pánico, tiró con fuerza del cable de la corriente.
La pantalla se fue a negro para ella.
Pero desde la cuenta del verificado, su hermano siguió transmitiendo en vivo para millones de personas el momento exacto en que la luz de ese ventanal se apagaba por completo, y con ella, la viralidad de Camila.
Fuaa tremendo relato como pueden inventar una historia solo para hacerse viral y llamar la atención impresionante me encantó amiga
ResponderBorrarGracias por leer y comentar Debbie única. La adición a la virilidad ...
BorrarQué relato más crudo y real...❗.
ResponderBorrarCómo es capaz una persona de creerse su propia mentira... pero... será mentira ❓🤔
Realmente queda la duda de cuál es la verdad.
Gracias por leer y comentar Tere! Y todo sea por 1 like esa es la verdad
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