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martes, 31 de marzo de 2026

Prejuicio enfermo

¿Quién diría que en pleno siglo veintiuno el prejuicio estaría tan presente como está?
Porque si vas al psicólogo, estás loco.
Si vas al psiquiatra, estás mucho peor.
Ser discapacitado es ser inválido, no tener piernas, no poder caminar, ser ciego o sordomudo.
Lo demás no existe, son inventos.
Vos no querés ser "normal".
Porque lo normal es lo que la sociedad espera de nosotros.
Nosotros, seres comunes.
Si hay una cosa que toda mi vida me hizo sentir mal es el significado que yo le doy a la palabra comunismo.
SOMOS TODOS COMUNES.
Y yo siempre me sentí especial y no de mala manera.
Yo soy yo y punto, no hay extensiones de mí, ni las habrá.
La moral de esta época, donde un hombre tiene vagina y una mujer pene y está bien y ¡bravo!, ¡qué orgullo!, mira y discrimina a epilépticos, a los que sufren Tourette, depresión, trastorno de atención, etc.
El autismo ha acaparado todo en esa índole.
Si no mirás fijamente a alguien cuando hablás, sos autista.
No es así.
Para todas estas condiciones hay niveles y tratamientos.
No todo se cura con las mismas pastillas y mucho menos con dos secas de marihuana.
Algunos remedios te hacen aumentar o perder peso o algún efecto secundario tienen. 
La epilepsia es convulsiva en la mayoría de los casos, lo que implica que de pronto estás bien y empezás a patear, a tirar manotazos como un ahogado y entrás en un estado avanzado.
El cerebro es —como para que se lo imaginen— un campo lleno de lámparas encendidas; en eso una empieza a fallar y el mismo efecto dominó lleva a las demás hasta provocar que todas las luces hagan un cortocircuito.
Las ondas cerebrales son electromagnéticas, así que creo que es un ejemplo fácil y expeditivo para el lector no entendido en la materia.
Es una afección neurológica que no tiene cura.
Se puede controlar, mas nunca se sana, y todos nacemos con ella igual que con la diabetes, solo que a algunos se les "despierta", o sea se les manifiesta, y a la mayoría no.
Hace años se creía que esta condición no era una enfermedad; estabas poseído por algún demonio.
Hace poco, en un país limítrofe al mío, a una mujer le dio una convulsión y le practicaron un exorcismo en pleno siglo veintiuno.
¿No queman brujas de casualidad?
Vemos gente vestida de animales, pero hagamos un exorcismo a esta mujer que está convulsionando en la calle...
¡El Diablo la quiere hacer su esclava!
¿Doble moral?
 No, para nada. 
¿Se notó el sarcasmo o lo escribo de nuevo?
El Tourette son movimientos espasmódicos y tics corporales muy dolorosos; en la mayoría de los casos retenerlos puede ser tan agobiante luego que llegan al límite, ya que los músculos se tensan provocando dolor.
Sin contar si a eso lo acompaña la coprolalia, que es decir palabras mayormente obscenas.
Y la mayoría sacan el celular y no para llamar a emergencias, sino para filmar y reírse en redes sociales.
Exponen los malestares de personas más vulnerables.
Porque cuando te dan el diagnóstico de que lo posees o alguien cercano a vos lo tiene, lo primero que se siente es depresión y la clásica pregunta: 
¿POR QUÉ A MÍ? 
Te llenás de frustración, la vida se vuelve una sombra ya que esto no lo podés hacer... ejemplo: manejar o algo de equilibrio, ya que suele fallar en algunos casos no podes tener cosas de vidrio ya que esta el riesgo de tirarlas y cortarte y así un sin fin de ejemplos.
Para un diabético inyectarse insulina es, desgraciadamente, su día a día y comer carne, y ahí saltan los veganos a quejarse de que son asesinos.
No lo son, no quieren morirse de hambre; así de vulgar te lo escribo y disculpame, querido lector, es que en esta era no habría por qué explicar nada y, sin embargo, para algunos hay que explicar todo y hasta excusarse.
¡NO SE ELIGE ESTAR ENFERMO!
Estas realidades limitan.
Hay senderos para ciegos que me parece un gran paso, igual que los semáforos y las Olimpiadas Especiales.
Pero esas son discapacidades mayores, por decirlo de alguna manera.
Cuando saques a pasear a tu perro, recogé lo que deja, porque esa suciedad que ignorás termina en las manos de los que van en sillas de ruedas .
Ayuda a cruzar al no vidente.
No mires mal a nadie.
 Empatía básica.
Cuidado mínimo.
La fotosensibilidad viene de muchas cosas y las migrañas que ocasiona son muy crueles.
Te cambia el ánimo un dolor de cabeza normal, imagina una migraña...
Pero intentás ir a averiguar con un psicólogo que te derivo el neurólogo  porque puede ser nerviosa la causa y solo querés una charla con un especialista —y de paso para relajarte—, y ya estás loco.
Vos solo buscás una óptica diferente y tal vez más centrada.
¿Nunca les molesto el flash de la cámara cuando les toman muchas fotos?
Es más o menos eso a milésima potencia.
No digo que todos los especialistas sean santos y expertos, nada más lejos de mi opinión; hay que buscar para encontrar al adecuado, que te dé un tratamiento tanto para el paciente como para el entorno que sufre.
Si hay entorno obviamente.
Podés estar deprimido por algo que te sucedió y querer volver a estar bien, y vas al psicólogo y te deriva a un psiquiatra que te medica, ya sea con un placebo suave o un remedio fuerte; vos solo querés salir de esa depresión que te tuvo cautivo desde que abriste los ojos hasta que los cerraste para ir a dormir, martillando tu cabeza cual taladro hidráulico.
Pero a los ojos de esta sociedad, estás loco.
No se cura una depresión con ponerle ganas ni un ataque de pánico con respirar profundo. Pedirle a un epiléptico que controle su cerebro es tan ridículo como pedirle a un asmático que fabrique su propio oxígeno.
En los años noventa muchos acá fueron diagnosticados con epilepsia y ahora están sanos.
No es así.
Simplemente eran jóvenes, estaban sobreestimulados, estresados, con las hormonas alborotadas por la edad y tuvieron una convulsión nerviosa o varias, y el neurólogo o psiquiatra dijo: "Otro para las estadísticas".
Qué ganaban los médicos con esto no tengo idea.
 Pero sé que pasó.
Deformidades desagradables a la vista sensiblera de muchos progresistas del falso progreso   como hidrocefalia, alergias, tumores, masas: 
¿Y qué hacen?
Sacan el celular y les toman una foto.
Ah, pero no se puede sacar una foto a una drag queen que es la copia de María Antonieta porque denuncia y escrache social.
¿Y los otros dónde denuncian?
 Nadie te toma la denuncia.
 Moral patética.
Yo no digo que ser homosexual sea una enfermedad , nada más dista de mi pensamiento; solo quiero explicar que ellos o elles, o como deba mencionarlos, optaron por esa vida, ya que muy pocos lo sienten realmente de niños.
La anorexia y la bulimia tampoco son algo voluntario y se quedan mirando a estas personas con asco mientras ellos se inyectan botox ácido hialuronico se hacen implantes capilares y demás para ni siquiera ser normales ser comunes porque exageran y terminan deformen e iguales vienen en tres modelos pelirrojo,morocho y rubio.
Gente de plástico concentrado.
La cuarentena, que aquí fue la más larga del mundo, contribuyó de sobremanera a aumentar los casos de ansiedad social, agorafobia y distintos trastornos.
Hay gente que aún hoy no sale de sus casas por temor y pasaron seis años.
El síndrome de personalidad límite ahora salió a la luz y no es un chiste.
Es un patrón de inestabilidad emocional y de las relaciones; es vivir en una montaña rusa constante, con un miedo profundo al abandono y se enojan con facilidad; muchos solo intentan manejar una intensidad que les quema por dentro.
Como cuando dicen de alguien que hoy dice NO y mañana dice SÍ que es bipolar. 
No lo es.
Cambio de opinión.
La bipolaridad es otra cosa más grave.
Esos tocs pueden o no ser síntomas, pero el dedo que juzga siempre es el mismo.
Dejen de apuntar la cámara del celular y el dedo pensando que una convulsión es por la droga o que alguien está "fuera de sí" por elección.
Vivimos en una era donde es casi obligatorio preguntar el género de cada "elle", pero nadie se toma un segundo para preguntar si la persona que sufre una convulsión o un tic está enferma o necesita ayuda.
Es la misma falta de empatía que ignora el esfuerzo por seguir adelante mientras otros critican.
Las enfermedades de la piel tampoco son una broma pero asi se toman ; llevar la cara llena de minis volcanes en erupción no es una elección estética, es un padecimiento que se carga a la vista de todos y no es lepra.
Miran a los que padecen hidrocefalia o tumores muy visibles como si fueran alienígenas, con una curiosidad morbosa que despoja de humanidad al que tiene enfrente.
Si tenemos tanta delicadeza para algunos y tanta crueldad para otros, entonces el prejuicio nos ganó y es una moral selectiva.
Y un prejuicio.
No es una falla de carácter, no es un capricho y mucho menos un invento para llamar la atención.
A veces el cuerpo, manejado astutamente por el cerebro, simplemente se dispara y toma el control: un parpadeo constante que no podés frenar, un hombro que se sacude solo o un sonido que se escapa sin permiso.
Son tics involuntarios, chispazos de un sistema que no te define como persona pero que te expone ante la mirada ajena.
El verdadero cortocircuito no está en el cerebro del que padece, sino en la mente del que señala y juzga.
No está mal ir al psicólogo; no es síntoma de locura, es de valientes que buscan entenderse en un mundo que prefiere filmar antes que ayudar.
No está mal buscar una guía para aprender a caminar en la propia tormenta.
De la depresión con buenos consejos tanto médicos como de familiares y/o amigos y seguimiento se sale.
Vitorean gloriosos a una joven que se practicó dos abortos en seis meses mientras miran con horror a un niño con hidrocefalia.
¿Creen que el niño hizo algo para tener esa condición?
El síndrome de Down lo sufren muchos pero se usa como insulto, siendo que han demostrado ser muy capaces.
Algunas enfermedades son genéticas y/o hereditarias.
Aplauden al sobrepeso porque no pueden pagar el Ozempic y tratamientos estéticos ; cuando puedan se les olvida.
Algunos tiemblan cuando se sienten nerviosos o les sudan las manos y no, no están sufriendo un ataque al corazón ni están alcoholizados; están nerviosos y esta es una manera involuntaria de demostrarlo.
Todos nos lavamos los dientes antes de dormir, ¿verdad?
Hay quienes lo hace muy pulcramente y no es un tic.
Capaz hayan sufrido algún tipo de infección o no... Gustos, libertades caprichos..
Pero ya es un psicótico de la limpieza bucal.
También están los que sufren de trastornos obsesivos compulsivos.
Algunos limpian compulsivamente cada superficie buscando un orden que el mundo no les da, mientras quienes los juzgan ignoran que su propia máscara es solo una apariencia más; mientras tanto, el prejuicio sigue ganando terreno.
Si seguimos así por culpa del prejuicio y del olvido de otros, ya que hemos sido perseguidos —sí, como suena—, tendremos no solo que andar con un cartel porque no exigimos que se no se nos trate diferente, sino que buscaremos un día, ya que hay varios, y nos obligarán a sentirnos orgullosos de nuestras condiciones y marchar por la avenida cada uno con un cartel con su condición.
¿Eso quieren?
¿A ese límite nos quieren acorralar?
Saben que muchos no tienen dinero para sus remedios y sus tratamientos y es muy difícil conseguirlo gratis.
No todos quieren exponerse ni a sus males; sé que muchos hacen lo posible para visibilizar sus males y ellos mismos nos cuentan lo mucho que han sido maltratados.
Si realmente quieren ser inclusivos, dejen de mirar como si fuéramos de otro planeta y extiendan su mano.
Si aceptaron a los gays, lesbianas, transgénero, trans edad y hasta a los therians, ¿por qué no a los que vamos al psicólogo para un simple desahogo o por alguna condición?.
No les estamos pidiendo nada más que el mínimo esfuerzo pero se niegan a hacerlo.
Una mano amiga.
Un poco de consideración.
Guarden su prejuicio.
No pregunten asombrados que ¿es eso? y su dedo señalador.
Sigan, sigan con su cámara y sus críticas; el prejuicio y la moral barata destruirán al mundo que bastante podrido esta.


Nota de la autora: 
No soy psiquiatra, ni psicóloga, ni farmacéutica; solo quise hacer un simple descargo.
 Existen terapias variadas: desde la terapia cognitivo-conductual y la estimulación magnética, hasta la musicoterapia y la terapia con animales. 
La depresión es un tema serio y no es simplemente "estar bajoneado".
 Muchas de estas condiciones no tienen cura, o los tratamientos son demasiado agresivos e invasivos. Y si estas personas han aprendido a vivir estoicamente con estos problemas limitantes, ¿por qué la mayoría sigue viéndolos como "loquitos de m^^^"?
 Hablo de las enfermedades que conozco. 
No hablo del enanismo, ni de la dislexia, ni de temas que no domino; por eso omití tantos. Sé que se organizan eventos y convenciones, y que en algunos casos existe una intervención para la epilepsia, pero es muy riesgosa, igual que para el Tourette. Es increíble que tenga que volver a explicar cosas que se pueden encontrar en Google, pero aquí va: dejen sus prejuicios, no contagiamos.
 Contagien empatía, contagien cariño, una mano amiga o un oído comprensivo.

jueves, 26 de marzo de 2026

Último amanecer

 Mi corazón se volvió gélido y gris, tal vez por tus acciones o por el vacío que dejaron.
No te doy todo el crédito, yo también puse de mi parte para levantar este muro.
Pero llegó un punto en que solo quería ver el amanecer una vez más.
Y no me dejaste.
Pusiste una venda en mis ojos.
Tuve que cerrarme o morir en un llanto eterno; no hubo otra opción.
Ahora que el silencio me atraviesa y tus pasos se escuchan tan lejanos que ya no los reconozco, entiendo que el tiempo logró curarme de ti.
Ya no te necesito.
Mis ojos solo buscan la luz del sol entre las tinieblas, una última vez, para terminar de derretir esta coraza.
Ya no te espero en ninguna parte.
Eres una sombra, una mancha en mi vida, una presencia falsa que se desvanece con la claridad.
No quiero recordarte, solo quiero que la luz te borre para siempre.
Porque al final… yo solo quería ver el amanecer para salvarme y evitar este cruel proceso.
Más así pasó.
Yo despertaré con el sol, tú morirás con él; si es que estás vivo.
Ya tu alma no es tu alma.
Tu mente no es tu mente.
Y tú amabas el amanecer y por él morirás en mi vida.
Sin vendas son recuerdos.
Aunque el sol me ciegue yo necesito ver el amanecer.
Ya no hay eco tuyo en mis mañanas.
El frío que me regalaste se quedó pegado a las sábanas un tiempo, pero el sol lo está arrancando capa por capa, como piel muerta.
Cada rayo que entra por la ventana es un clavo más en el ataúd de lo que fuimos.
No te odio.
Simplemente ya no cabes en la habitación cuando entra la luz.
Ya no hay promesas susurradas al atardecer que valgan.
Ya no hay “mañana lo hablamos” que se cumplan.
Solo hay este ahora: el cielo abriéndose, la piel despertando, el pecho expandiéndose sin tu peso encima.
Que el alba te encuentre donde sea que estés,
y que te recuerde —sin piedad— todo lo que perdiste al apagar mi luz.
Yo, en cambio, la recuperé multiplicada.
Cada rayo que me toca es una pieza que me devuelvo a mí misma.
El amanecer ya no lleva tu olor, ni tu eco, ni tu mentira.
Solo lleva calor.
Solo lleva vida.
Solo me lleva a mí.
Y si alguna vez el sol decide cegarme del todo,
que así sea.
Prefiero terminar disuelta en su fuego
a seguir existiendo a medias en tu sombra fría.
Porque al final,
el amanecer no pide permiso.
Llega.
Quema.
Cura.
Y yo lo recibo con los ojos bien abiertos,
aunque duelan,
aunque sangren,
aunque todo se vuelva luz pura e insoportable.
Ya no queda nada tuyo que pueda tocar esta hora.
Ni un susurro, ni un recuerdo que se cuele entre los párpados.
Solo el sol, crudo y entero, reclamando lo que siempre fue suyo:
mi despertar.
Mi existencia sin excusas ni vendas.
Mi forma de volver a ser, completa, sin ti.
Yo necesito ver el amanecer.
Y ahora lo veo.
Cada maldito día.
Sin ti.
Pero por mi.

Prejuicio enfermo

¿Quién diría que en pleno siglo veintiuno el prejuicio estaría tan presente como está? Porque si vas al psicólogo, estás loco. Si vas al psi...